28 febrero 2009
Palabras de Refrán
26 febrero 2009
Largos Senderos

25 febrero 2009
Magia Negra
22 febrero 2009
Derrota tallada en mi alma

19 febrero 2009
Infidelidad: Versión a futuro (8a. parte de 8)

Todos los días el amanecer llega a mi puerta y una sonrisa de mi rostro lo acompaña al pasar. Mi mente se mantiene ocupada pensando en que esa tarde como otras desde hace tres meses y los que vendrán, me bañaré y saldré al centro, me sentaré en la mesa del café de los infieles y buscaré su mirada en la otra mesa, sus palabras en mi oído me animarán a levantarme, pagar y salir tras de él. Llegar al motel sin miedo a que nos vean, critiquen, nos llamen, el celular está apagado, seguiremos jugando a ser infieles. Acariciar su cuerpo con tiempo lento, con rapidez, con boca de deseo, con ganas de coger, desersuyatodoslosdías, jugar a ser infieles, a recibir los orgasmos que se presentarán como una luz cósmica, con pasión con lucha, sin horario de tarde es la noche que siempre llega tarde. La luz se hace añicos contra la cama y se escucha nuestro jadeo pidiendo a gritos la violación eterna de su pene en mi ano, mi boca en su pene, su boca en mi cuerpo, héroes en el cine, vírgenes en iglesias, valientes que caminan por la calle, calle que inunda lluvia, lluvia que antoja sexo, sexo que danza en miradas, café y cigarros, humanidad que se busca así misma para saberse viva, en un cuerpo ajeno, extraños que se miran en ojos de delirio que se esconden en espejos que se pierden en un sueño amigos en el delirio enemigos que se quieren en la noche que se odian se aman y se olvidan en un cuento de versiones interminables, a futuro eso seremos, un cuento que se contará a futuro, futuro sexo, futuras miradas, futuros infieles, futura muerte, sólo muerte, muerte en sexo, sexo de muerte, sexo, a futuro entre tú y yo sólo sexo…
17 febrero 2009
Infidelidad: Versión para los que han leído mis otras versiones (7a. parte de 8)

Soy una mujer deseosa de sexo, que todas las tardes se baña y sale de su casa, sin importar la lluvia, el calor, la gente, el movimiento de la ciudad, llena de semáforos de cafeterías de infieles, que fuman y toman cervezas, que penetran cavidades ajenas. Atravieso el parque, mi pensamiento fija mi mirada en su mirada, nos ponemos de acuerdo y vamos a un motel a coger, como todos los días desde hace tres meses. Ya nada me importa. Desde hace tres meses compartimos, cama, sexo y palabras, café, cerveza y cigarros. Protagonizando escándalos entre mesas de otros infieles, que después de una caricia tras otra, comparten cerveza pastosa y humo de cigarrillos. Vamosaunmotelacoger, su invitación de hace tres meses. Ya nos conocíamos de conferencias, de cursos, de cafeterías, pero cuando nos conocimos de deseo, de sexo, de pene, de culo, acordamos vernos todos los días, ser infieles a los infieles. Mis manos compitiendo por acariciarlo lentamente y con rapidez y con rabia. Su lengua que sube que baja, subeybaja que gozo desde hace tres meses, el metesaca sacamete que tenía tiempo no disfrutaba, lo disfruto con él, disfruto su cuerpo, su cuerpo caoba, caoba en el aire, el aire de humo, cervezas y humo. Despierto al otro día, le explico, le digo palabras en chino, en bantú, en quechua, en dialectos que ni yo conozco. No se inmuta con mi discurso, mira la calle y dice "hoy no sales, ya me pagaste con el mismo precio que te pagué y hoy no sales". Escucho palabras, palabras banales, palabras al viento, palabras sólo palabras, palabras con música, música de sus ojos, ojos que siempre recuerdo, caricias que no olvido, deseos que aún guardo para la tarde, para que cuando llegue me bañe y salga al centro, como todas las tardes desde hace tres meses, para que cuando llegue la noche disfrute su miembro, decidida a prolongar la noche y eternizar la cama, la cama con él…
13 febrero 2009
El Amor es una "Estación Violenta"...

12 febrero 2009
Infidelidad: Versión en que nos descubrieron (6a. parte de 8).

Salgo de la casa, como todas las tardes desde hace tres meses. No importa si llueve, no importa el calor, la gente, los empujones con apretujones, no importa que seas casado, que esté casada, no importan los hijos. Importa que nuestra piel está envenenada, de tus caricias de mis caricias, de tu lengua, de mi boca. Atravesamos el parque, lleno de recuerdos: los árboles que han atestiguado nuestras caricias infieles, los hoteles donde hemos penetrado el cuerpo, el alma, la piel, los cafés tomados, los cigarros quemados. Recuerdos que no se pueden borrar con llamadas, encuentros desagradables, voces que reclaman nuestros encuentros, criticas de quiénes no conocen nuestros sueños, sueños que compartimos. Hace mucho no compartía sueños, deseos, sudor y sexo. Me perdono, te perdono. Buscamos disculpas para lavar conciencias, para que todas las noches podamos seguir tomando cerveza y sexo de lengua, de boca, de culo. No importa que cuando llegue a casa me diga que alguien lo puso al tanto de lo nuestro, que me vaya, que pierdo todo, todo menos a ti, que pasas por lo mismo, que tomas la maleta, la llenas de ropa y te liberas, huyes, tomas valor y huyes. Sin dolor ni pena alguna me duermo, mañana será otro día, mañana podré explicar, mañana como todos los días desde hace tres meses, saldré por la tarde. No importará la lluvia… la gente… el bullicio… iré al café de los infieles, me sentaré a la misma mesa a beber café y humo de cigarro y esperaré…
08 febrero 2009
Infidelidad: Versión que platico con mi Amante (5a. parte de 8)

Recuerdo que asistirás a una conferencia de prensa en el centro. De repente me baño, me visto y salgo apresurada. Está lloviendo y aún así hace calor. Subo al colectivo, vapor de cuerpos apretujados como mangos en la reja. Cada parada baja gente, gente sube, entre empujones, gritos de hay lugares, música difusa, te imagino en mis brazos en esa avenida invisible, lluvia para, que pare la lluvia, se hace tarde y llueve, el carro avanza, para, retrocede, se intensifica el calor y por fin abordas, pagas, buscas lugar, me miras y sonríes, miradas clandestinas, como clandestinos son nuestros encuentros, en tus manos que esconden ternura habitan dos flores blancas, suaves como si fueran de seda, bajamos entre gente, vidrios, lluvia, extiendes tu mano y me alcanzas, te recibo con la cara roja, llegamos a la cafetería y nos sentamos en mesas separadas para jugar a que no nos conocemos. Frente a otros disimulamos, si nos presentan mucho gusto, nuestros nombres, nombres de casados, para seguir confirmando que somos infieles, para excitar al pecado, cervezas y cervezas, entre humo de café y de cigarros suena el celular y lo apago. La entrevista comienza, preguntas y clavas tus miradas a mis pechos, a mis ojos, ojos que se ponen de acuerdo, ojos de malicia, ojos de bestia, ojos que ocultan sentimientos de la carne, deseos que humedecen nuestras piernas. Te acercas a mi oreja, coquetamente la muerdes y susurras. Te sigo a distancia, te alcanzo, subo al carro y poco tiempo después, me penetras me empujas, me giras, entras y sales, sales y entras, eseentrasale, saleentra que me gusta, que disfruto, ahhhhhh…. Humo de cigarros, espuma de cerveza y tu lengua haciendo lo suyo y mi boca en tu pene, pene de hombre, pene de semen, semen de hombre, hombreconelquetodaslasnochesquieroserinfiel. Confesiones que no haré, gritos que tengo que aguantar ya tarde en la noche que siempre llega tarde como tarde es la noche. Me despido, me reinicio, entregada a ser mujer, tuya, de él, soy mujer….
03 febrero 2009
Infidelidad: Versión Nerviosa (4a. parte de 8).

Terco mi espíritu y mi corazón voy al centro como yegua deseosa que relincha que trota galopa que huye que encuentra caballo que vuelve se pierde y reaparece se queda se ancha da coces tiembla el piso recoge con sus cascos el olvido y me amaño en un rincón observo sus ojos que invitan pecado contemplo un desfile interminable de hombres jóvenes de edad adulta de niños todos mirándome como espejo todos reflejándose en mi conciencia el juego de sus ojos de su boca que invita al cuerpo al sexo al olvido a ser infiel. Aquí estoy sentada olvidando la mala reputación de ésta cafetería donde siempre infieles protagonizan escándalos mientras toman café y té con noches de ternura y miedo noches indecisas noches plagadas de palabras tiernas de aleteo de palomas vuelo de cuerpos desnudos espanto de pies descalzos de pies dudosos de pies que se equivocan y se quedan de manos que saludan desde lejos de manos aleteando como palomas mi dicha en peligro mi dicha clandestina se ve descubierta anda ve sigue al mesero ya escuché ya voy me despido nada más le digo que voy a la sala de prensa que se descargo el celular que no puedo avisar que voy a tardar se acerca con risas con roces con pasos decididos. Se buscan hombres entre la penumbra de la ciudad luces que emigran placeres que saltan de vaso en vaso de cerveza en cerveza de mesa en mesa de cama en cama de cama al olvido del olvido a la lucha fugaz de la lucha fugaz al adiós en la calle dormida y silenciosa que escucha la fatalidad que deja sin paredes sin techo sin piso palabras que brotan que flotan que duelen y esos ojos que ya no hablan y se escurren en mi cuerpo como agua de lluvia con un poco de smog de la ciudad con hoteles de 200 pesos la noche sin riesgos. Desvístete acuéstate rápido que la noche se acaba llega tarde y no basta para nunca haberte conocido el sol se opaca la luna no viene hoy las nubes empiezan a enloquecer y en el cuarto temperatura de cuarenta grados en el pecho teléfono que suena voz que te reclama tus deseos que pasan como una cometa manos que aprietan llamada telefónica que sigue voz de fémina encabronada pies que se confunden palabras que contestas nalgas hermosas pene erecto volcán desdicha de llamada desdicha de hombre semen hombre pene sin palabras sin ternura sin ganas luna noche calles dedos mesas pies nalgas pene lengua lágrimas lejanas cervezas cigarrillos humo viento despedidas…
01 febrero 2009
Infidelidad: versión para calmar dudas (3a. parte de 8)

Como un robot me dirijo al centro de la ciudad mientras llueve en busca de unos ojos que me miraron con detenimiento… llego a una cafetería, prensa local, prensa nacional, periodistas que graban, periodistas que preguntan. Con incertidumbre llego a la mesa, la misma y observo la otra mesa, la misma que permanece tranquila y vacía. A la tercera cerveza se descarga el celular, me dirijo a la sala de prensa y escribo, escribo hasta tarde la noche que llega como siempre tarde, no resisto la ansiedad y salgo en busca de un taxi que me regrese a tu lado, que me regrese alvanyvienen, al vaivén que me siento inquieta y la calle se silencia, la ciudad se duerme, te acuestas, te aquietas y mientras mis pensamientos no tienen límites…