
Artefacto sexual quiero llamarme.
Ser tuya al máximo.
Ser usada y usarte.
Ser tomada en sexo y no extrañarte.
Sentirte lejano
y llegar hasta ti
con éxtasis de miel.
Con ojos que invitan a desplazarte
por mi sexo, cuerpo y piel.
Recorrer cada rincón.
Disfrutar el recuerdo con el tacto.
Pedir al tiempo que regreses,
y al cosmos un rincón,
donde la distancia nos reúna,
para continuar amándonos en secreto,
discretos, juntos los dos.
Sin permisos para desearnos,
nos convertiremos en artefacto sexual,
para poder continuar amándonos.