
Donde el amor se vuelve costumbre
y el tedio del día nos da en la frente,
ahí te encuentro reposando en caricias,
tendido en suspiros y ruegos y promesas sin puentes.
Abandono el cuerpo, lo dejo a la deriva
para que a tu ritmo el compás siempre suene.
Resignada como soy,doy calor, mientras el frío me duele.
Mi cuerpo es espesor de deseos fervientes
que el invierno cubrió, y ahora, mueren, mueren...
3 comentarios:
Esos deseos son los que quiero para el año nuevo.
Un abrazo y que tengas buen fin e inicio de año.
Saludos Serpi :) he estado un poco separada de la red :P pero siempre me gusta leer tu blog de madrugada, Suerte en todo y se feliz, no hay que perder la pasión aunque algunos paguen mal jajaja.
Jajaja... metáforas, metáforas...
Igual he descuidado un poco el blog por la Universidad, pero ya nos pondremos al corriente... saludos!!!...
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