22 abril 2009

Eco


El eco de tu cuerpo
flota aún en mis venas.
Tu vendaval vibra en mi sangre,
y borra el pasado de la alfombra 
que tendió mi luna adolescente.

El eco de tu boca
palpita con pasión sin horario.
Tu lengua se posa
mientras llega otro orgasmo,
en este sudoroso invierno 
que anuncia el lugar 
de tu nuevo hospedaje:
Mi cuerpo.

Aceleras la huida
a territorios de pasión y
permaneces estancado en mis arterias.

Navego en tu saliva 
para descender a una ciudad distinta
a la que me transportan tus caricias.
Donde, eterna vivo para poder
beber el exótico canto de pasar 
otra noche probando...
el eco de tu miembro salado.

3 comentarios:

Athena dijo...

Que erótico, se ruboriza uno al leerlo jaja, más en la última parte jiji :P

Saludos!! :D

Serpiente sabor Sandía dijo...

pssss... una que es costeña, pué...

Gracias por pasar por aquí... saludos!!!

Luger Himmlisch dijo...

ejem....