
Tengo un beso en la esquina de mi cama
y la extraña necesidad de llenarme de tu amor
con veinte roces de tu cuerpo.
Porque tú y yo no tenemos conciencia para dormitar,
pero en esta cama enorme de la noche
perder un segundo significa perder nuestras
pieles en llamas y el tic tac del infinito del tiempo.
Afuera, el viento que cada noche recoge
los susurros más sensibles de los audaces,
tal vez encuentre ahora flores de flamboyant
que crecen libres, sin reglas,
ni viajes hacia la ventana, y hojas de almendro
a las que hace hablar con eufemismos.
Pero tú y yo, no entendemos el idioma de las hojas,
de las flores, de las plantas con espinas,
mucho menos de las raíces enclaustradas en esta tierra amarga.
Quedémonos entonces en el sueño amalgamado
de las horas sin dormir,
repitiendo las caricias que creíamos
que ya no nos quedaban en las yemas.
Porque tengo un beso en la esquina de mi cama,
y dos pétalos de rosa que me llaman,
y esta extraña necesidad
de olvidarme que no entiendo el lenguaje de los árboles,
y sentir que aún me amas...
4 comentarios:
Me gusta, me gusta, me gusta :D
Un abrazo!!!... gracias por la visita...
Puedes borrar mis comentarios. Pero la obra que has plagiado está (como todas las mías), bajo una licencia de Creative Commons que exige que se reconozca mi autoría y que, en caso de modificación del original (como procede ahora) también sea dicho.
¿En serio que no es más sencillo poner al final del poema "basado en el poema "Amor a tres" de Kalashnikov/Caronte/Jonathan Soriano"(elige el que quieras)? Es lo único que pido y no creo que sea tan descabellado.
Un saludo.
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